Por las calles de las ciudades, cada día más nos acostumbramos a ver personas encorvadas con la mirada atrapada en el móvil, si levantan la mirada es por pocos instantes luego vuelve al dispositivo, buscando cobijo como si fuera un escudo social. Hace unos años era un fenomeno más difundido en los medio de transporte o en los momentos de espera (una primera idea para el título era Waiting time). En el antropoceno no solamente ha cambiado la relación del ser humano con Madre naturaleza, es en fase de cambiamento también hay los procesos cognitivos, mnemotécticos, etc. Obviamente las relaciones entre seres humanos, se ven afectadas, hablamos entre nosotros sin mirarnos, estamos en grupo acercando personas lejanas y a alejando persona cercanas.
La técnica fotográfica (doble exposición) nos ayuda a definir la intención del proyecto: representar un punto de vista sobre la sociedad contemporanea en la que el abuso del smart phone nos disuelve en el éter restandonos presencia en la «realidad» material.

Vanish Society
Cuando los teléfonos inteligentes irrumpieron en nuestras vidas se produjo un cambio significativo a la hora de interactuar entre nosotros y con el entorno que nos rodea. Sin ignorar las innumerables ventajas que conlleva la posibilidad de estar conectados constantemente a internet, se ha propiciado un nuevo hábito digital que consiste en el aislamiento voluntario para concentrarnos en el teléfono, -desvirtuando así los lazos sociales- y paradójicamente, crear una nueva forma de relacionarnos a través de la tecnología.
Massimiliano Maddalena decide embarcarse en 2015 en una investigación artística sobre este fenómeno de aislamiento voluntario que el móvil nos propicia.
El marco circunstancial de la serie “Vanish Society” es urbano, los actores, viandantes en una escena aparentemente cotidiana, y el principal protagonista es el dispositivo que ha dejado de ser meramente un instrumento comunicativo para convertirse en el escenario de la representación social de nuestras vidas. El autor retrata, indirectamente, la hiperconectividad y al mismo tiempo la soledad, poniendo el foco en una vida que se resignifica a partir de lo
que se construye en la red. La existencia real es en cambio, fútil y difuminada, el tiempo es aquello que corre delante de nosotros mientras esperamos una contestación a un whatsapp o un like a nuestra última foto. Por eso los personajes de
Maddalena son evanescentes; ignoran y son ignorados por sus iguales, ajenos a la belleza y a la vulgaridad, solo notados por la lente del artista, que incide en la nueva dimension espacio-temporal que la burbuja virtual proporciona donde la realidad pasa casi de costado.

Los teléfonos móviles ayudan a estar conectados a los que están a distancia. Los móviles permiten a los que se
conectan… mantenerse a distancia.
Z. Bauman

Bajo una mirada indulgente, el espectador podría encontrar en los individuos que el autor retrata, personas que llenan su tiempo de espera -en los medios de transporte, o en una cita que se retrasa-, gracias a la conexión instantánea a un mundo virtual. Pero el desvanecimiento de estas figuras brinda una reflexión más profunda; deambulamos intrascendentes, perdidos en nuestro propio universo cuyo astro rey es el móvil. Renuentes a abrazar un tiempo muerto, a levantar la cabeza de la pantalla y dejarnos llevar con la mirada perdida por un recuerdo, o simplemente a disfrutar el momento presente.
Massimiliano Maddalena plantea con una melancolía que tiñe toda la serie, el desapego de lo real de toda una sociedad hiperconectada; es inevitable que como espectadores nos sintamos identificados y al mismo tiempo, que deseemos  desconectar por unos instantes a nuestro sistema nervioso del aparato que nos tiene tan atrapados.
Vanish Society es un alegato contra la deshumanización que la tecnología nos provoca y que invita a quien contempla estas fotografías a reflexionar sobre el aturdimiento existencial que por momentos nos succiona efectividad.
Elena Rilova